Antes de convertirse en el líder de la Iglesia católica, Robert Prevost pasó gran parte de su vida en Perú. Hoy, convertido en el papa León XIV, se prepara para regresar al país que también considera su hogar. Descubre su historia y los destinos que formarán parte de su visita en noviembre de 2026.
En 1985, un joven sacerdote agustino llegó a Chulucanas, una pequeña ciudad de la región Piura, al norte del Perú. Su nombre era Robert Francis Prevost y, aunque entonces nadie podía imaginarlo, cuatro décadas después se convertiría en el 267.º papa de la Iglesia católica.
Lo que comenzó como una misión religiosa se transformó en una relación profunda con el Perú. Entre comunidades, ciudades históricas y años de servicio pastoral, Prevost construyó una historia que lo llevaría de las calles del norte peruano hasta el Vaticano.
Créditos de la imagen: Guglielmo Mangiapane, REUTERS.
Robert Prevost en Perú: una historia que comenzó en 1985
Su primer destino fue Chulucanas, en Piura, donde ejerció como vicario parroquial de la Catedral de la Sagrada Familia y canciller de la prelatura territorial.
En 1988 regresó al Perú, esta vez a Trujillo, una ciudad conocida por su arquitectura colonial y su cercanía a importantes sitios arqueológicos, como Chan Chan y las Huacas del Sol y de la Luna.
Allí asumió la dirección de la casa de formación de los agustinos y desarrolló una importante labor educativa, enseñando teología moral, derecho canónico y patrística en el Seminario Mayor San Carlos y San Marcelo.
Años después, en 2014, su historia continuó en Chiclayo, cuando el papa Francisco lo nombró administrador apostólico de la diócesis. En septiembre de 2015 fue nombrado oficialmente obispo de Chiclayo, ciudad con la que desarrolló un vínculo especialmente cercano.
Ese mismo año obtuvo la nacionalidad peruana, consolidando una relación que iba mucho más allá de su misión religiosa.
En 2020 asumió también la administración apostólica de la diócesis del Callao. Posteriormente, en 2023, fue convocado a Roma como prefecto del Dicasterio para los Obispos y ese mismo año fue creado cardenal.
Finalmente, el 8 de mayo de 2025, Robert Prevost fue elegido papa con el nombre de León XIV.
León XIV regresa al Perú en 2026: cuatro destinos para descubrir
Más de cuatro décadas después de su primera llegada como misionero, León XIV regresará al Perú del 11 al 16 de noviembre de 2026, en una visita apostólica que recorrerá Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa.
Además de su importancia religiosa, este recorrido ofrece una oportunidad para descubrir cuatro destinos que representan la diversidad cultural, histórica y natural del país.
Lima: historia, arquitectura y tradición
La capital peruana será el punto de partida y el cierre de su visita.
Su Centro Histórico, reconocido como Patrimonio Mundial por la UNESCO, reúne iglesias, conventos, plazas y edificios coloniales que forman parte de la historia del Perú.
La Catedral de Lima, el Convento de San Francisco y la Plaza Mayor son algunos de los lugares que permiten descubrir el patrimonio religioso de la ciudad.
Pero Lima también es una capital gastronómica, donde los mercados tradicionales, la cocina peruana y barrios como Miraflores y Barranco ofrecen experiencias que van mucho más allá de sus monumentos.
Chiclayo: la ciudad que ocupa un lugar especial en su historia
Chiclayo es, sin duda, uno de los destinos más significativos en la trayectoria peruana de León XIV.
Durante sus años como obispo, desarrolló una estrecha relación con la comunidad local, convirtiendo a esta ciudad del norte del Perú en una parte fundamental de su vida.
Para los viajeros, Chiclayo es también una puerta de entrada a algunos de los mayores tesoros arqueológicos del país.
El Museo Tumbas Reales de Sipán, que conserva extraordinarias piezas de la cultura mochica, y las pirámides de Túcume, uno de los complejos arqueológicos más importantes de la costa norte, son visitas imprescindibles para quienes desean conocer el pasado prehispánico del Perú.
Cusco: el legado de los incas y la historia colonial
Antigua capital del Imperio inca, Cusco es uno de los destinos más emblemáticos de Sudamérica.
Sus calles conservan la huella de dos grandes épocas: la civilización inca y la llegada de los españoles, cuya arquitectura colonial se levantó sobre antiguos muros de piedra.
La Plaza de Armas, la Catedral del Cusco y el complejo arqueológico de Saqsaywaman son algunos de sus principales atractivos.
Además, Cusco es el punto de partida para descubrir el Valle Sagrado de los Incas y Machu Picchu, uno de los lugares más reconocidos del mundo.
Pucallpa: un encuentro con la Amazonía peruana
La última ciudad del recorrido fuera de Lima será Pucallpa, ubicada a orillas del río Ucayali, en plena Amazonía peruana.
Este destino ofrece una perspectiva diferente del país, marcada por sus paisajes tropicales, sus tradiciones y la riqueza cultural de los pueblos amazónicos.
Entre sus atractivos destacan la laguna de Yarinacocha, los recorridos fluviales y las experiencias culturales que permiten acercarse a las tradiciones de las comunidades locales, especialmente del pueblo shipibo-konibo.
Pucallpa representa así una oportunidad para descubrir un Perú menos conocido, donde la naturaleza y la cultura mantienen una relación profunda.
Más allá de los destinos, las historias que nos conectan
La historia de León XIV nos recuerda que viajar no consiste únicamente en descubrir nuevos paisajes, sino también en conocer a las personas, las tradiciones y las culturas que dan identidad a cada lugar.
Desde las ciudades históricas del norte hasta los Andes y la Amazonía, el Perú guarda innumerables historias por descubrir.
Y la de Robert Prevost es una de ellas: la de un hombre que llegó como misionero y encontró en este país un segundo hogar.