A pocos pasos del centro histórico de Cusco, el Mercado de San Pedro es mucho más que un simple mercado de alimentos: es un retrato auténtico de la vida cotidiana de la antigua capital inca, lejos de los escaparates turísticos de la Plaza de Armas.

Fruta, quesos e ingredientes andinos

Entre los puestos del mercado se encuentran decenas de variedades de papas andinas, algunas cultivadas solo en esta región, junto a frutas exóticas como la lúcuma, la chirimoya y el tumbo. Los puestos de quesos ofrecen queso andino fresco, a menudo vendido junto con pan rústico local, mientras que los puestos de jugos frescos preparan zumos al momento con la fruta elegida directamente por el cliente.

Sopas, chicharrones y vida de barrio

En la sección dedicada a la comida lista para comer, se pueden probar platos como el caldo de gallina, considerado un remedio contra todos los males, o los chicharrones, carne de cerdo frita servida con mote y salsa criolla. La sección de hierbas medicinales, con sus misteriosas mezclas destinadas a curar todo tipo de dolencias según la medicina tradicional andina, es otra parada curiosa para quienes visitan el mercado.

Visitar San Pedro temprano en la mañana, cuando los agricultores de las comunidades vecinas llegan con sus productos, permite observar la parte más genuina de la vida económica y social de Cusco.