En el corazón del Eje Cafetero colombiano, el pueblo de Salento se ha convertido en uno de los destinos más fotografiados del país, gracias a sus casas coloniales de colores y al cercano Valle del Cocora, uno de los paisajes naturales más icónicos de Colombia.
Las palmas más altas del mundo
El Valle del Cocora alberga la palma de cera, el árbol nacional de Colombia, que puede alcanzar hasta 60 metros de altura, convirtiéndola en la especie de palma más alta del mundo. Caminar entre estos esbeltos gigantes, a menudo envueltos en la niebla matutina típica de la zona, es una de las experiencias más surrealistas que ofrecen los Andes colombianos.
Entre fincas cafeteras y bosque de niebla
Además del valle, Salento es una buena base para visitar las fincas cafeteras repartidas por la región, donde se puede conocer todo el proceso de producción, desde la planta hasta la taza. El propio pueblo, con sus balcones pintados de colores vivos y el mirador de Alto de la Cruz con vistas a las colinas circundantes, invita a quedarse al menos un par de días.