San Pedro de Atacama: el desierto más árido del mundo y las estrellas

En el norte de Chile, entre volcanes nevados y salares que se pierden de vista, se encuentra San Pedro de Atacama, la puerta de entrada al desierto más árido del planeta. Un paisaje lunar que, pese a la aridez extrema, alberga una extraordinaria variedad de ecosistemas y fenómenos naturales.

Salares, géiseres y lagunas

El Salar de Atacama, el más grande de Chile, alberga colonias de flamencos que se alimentan en sus lagunas saladas, mientras que al amanecer los géiseres del Tatio, entre los más altos del mundo, ofrecen un espectáculo de columnas de vapor que se elevan con la Cordillera de los Andes de fondo. El Valle de la Luna y el Valle de la Muerte, con sus formaciones de dunas y roca, completan un paisaje que parece pertenecer a otro planeta.

Algunos de los cielos más despejados de la Tierra

Gracias a su extrema aridez, su altitud y la casi total ausencia de contaminación lumínica, el cielo de Atacama está considerado uno de los mejores lugares del mundo para la observación astronómica, y alberga algunos de los observatorios internacionales más avanzados del planeta. Los tours de astronomía para aficionados, con potentes telescopios instalados en el desierto, son una de las actividades más populares entre los visitantes de San Pedro.