En el extremo sur de Chile, la Patagonia revela uno de sus paisajes más icónicos: el Parque Nacional Torres del Paine, citado a menudo entre los parques naturales más hermosos del mundo. Sus tres torres de granito, de más de 2.500 metros de altura, dominan un territorio de glaciares, lagos color turquesa y estepas azotadas por el viento patagónico.
El circuito W, el trekking más famoso del parque
La forma más popular de explorar el parque es el llamado circuito W, un trekking de varios días que toma su nombre de la forma que traza en el mapa, conectando la base de las torres, el Valle Francés y el Glaciar Grey. A lo largo de la ruta, refugios y campamentos permiten a los excursionistas pasar la noche inmersos en el parque, sin necesidad de cargar equipo pesado.
Clima extremo y fauna única
El clima patagónico es famoso por sus cambios repentinos, con fuertes vientos que pueden superar los 100 km/h incluso en verano, lo que exige una preparación adecuada a quien planea recorrerlo. A cambio, el parque ofrece encuentros cercanos con fauna como guanacos, cóndores andinos y, con algo de suerte, pumas, convertidos en los últimos años en uno de los símbolos de la región.