Chincha, ubicada al sur del Peru, es un lugar que te transporta instantáneamente a un tiempo y lugar completamente diferente. Atrás quedaron las ruinas incas y los platillos tradicionales de Peru, reemplazados por deliciosos platos de comida criolla como la carapulcra, la sopa seca, y su música afroperuana.

La cultura afroperuana es rica y colorida, llena de una gran historia y tradiciones bien definidas. Se aconseja la visita durante el mes de febrero, porque en esta temporada se celebra el festival de “Verano Negro” y las Danzas Negras dan vida a las calles con música y danzas. El barrio de El Carmen es un destino turístico valioso en cualquier momento del año, gracias a sus peñas (fiestas) con música afroperuana en clubes y bares. El pisco se sirve en las bodegas locales del cercano distrito de Ica.

La tradicional música afroperuana se toca con varios instrumentos históricos, incluyendo el cajón, la cajita y la quijada de burro, hecha de la mandíbula de un buey o burro. Las danzas son divertidas y muy rítmicas.

En las afueras de la Chincha tradicional se encuentra la Hacienda San José, construida en 1688, una antigua mansión del siglo XVII donde se puede observar cómo vivieron los esclavos del pasado, con catacumbas y túneles subterráneos. La Hacienda San José ofrece también cena y espectáculos con buffet de la zona.

Una vez terminada la tradición esclavista, los africanos y sus descendientes peruano-africanos permanecieron en la zona de Chincha y El Carmen, enriqueciendo la cultura criolla local peruana.