Las Islas Chincha y la historia del guano peruano

Frente a la costa de Ica, no lejos de las más famosas Islas Ballestas, las Islas Chincha guardan una de las páginas más curiosas y sorprendentes de la historia económica de Peru: la llamada fiebre del guano.

El oro blanco del siglo XIX

A mediados del siglo XIX, el guano, el excremento acumulado durante siglos por millones de aves marinas en estas islas sin lluvia, resultó ser un fertilizante natural extraordinariamente eficaz, hasta convertirse en una de las materias primas más demandadas en los mercados europeos y norteamericanos. Peru, que poseía los yacimientos más ricos del mundo, vivió un auténtico boom económico gracias a la exportación de este producto.

La importancia estratégica del guano fue tal que provocó, en 1864, la Guerra de las Islas Chincha, un conflicto entre España y una alianza sudamericana por el control de estos yacimientos, e influyó durante décadas en el equilibrio geopolítico de la costa del Pacífico sudamericano.

Las islas hoy: santuario de la fauna marina

Agotada la fiebre del guano, las Islas Chincha volvieron a ser lo que eran antes de la llegada del hombre: un refugio para lobos marinos, pingüinos de Humboldt y miles de aves marinas. Hoy pueden admirarse principalmente durante las excursiones en barco desde Pisco o Paracas, que a menudo incluyen también una parada en las cercanas Islas Ballestas.